Querido paciente, querida paciente:
Sé que recibir un diagnóstico de cáncer cambia la vida y la de tu familia.
Durante mi experiencia como oncólogo con cientos de pacientes, me ha quedado claro que detrás de tu diagnóstico hay una historia y un proyecto de vida. He aprendido que, si bien existen muchas opciones de tratamiento, siempre es mejor tomar en cuenta tus valores y preferencias; explicando con claridad las expectativas que tenemos de cada tratamiento.
Decidí dedicar mi carrera a la oncología porque estoy convencido que es una de las áreas de la medicina en la que más se puede impactar de manera positiva en la vida de las personas. Creo firmemente en la confianza como base de nuestra relación, para que puedas sentirte escuchado, comprendido y seguro en cada paso del camino.
Gracias por confiar en mí para acompañarte a través de este momento de tu vida. Me comprometo a llevar el manejo de tu padecimiento con plena responsabilidad y respeto, buscando siempre lo mejor para ti basado en evidencia científica.
— Tratando a la persona y no la enfermedad.